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    Numerosos candidatos de Alianza Popular son consejeros de importantes entidades financieras españolas, por lo que el partido consigue gastar, según un estudio publicado por el diario EL PAÍS un año después de las elecciones, 538 millones de pesetas, aunque las malas lenguas sitúan esa cifra por encima de los dos mil millones. La subvención estatal posterior le otorga por los resultados obtenidos sólo 55 millones.
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El general Alfonso Armada es el secretario de la Casa del Rey y pide el voto para Alianza Popular a través de cartas firmadas de su puño y con membrete de la Casa Real. A este episodio le sigue otro estremecedor: durante una reunión en presencia del Rey y Suárez, Armada critica abiertamente la legalización del PCE. El Presidente del Gobierno, por difícil que sea imaginarlo, le manda cuadrarse. Alfonso Armada dimite de su cargo en Zarzuela, todavía estando en curso la campaña electoral, oficialmente para seguir su carrera militar. La extrema derecha está integrada por Fuerza Nueva (FN) de Blas Piñar, y Falange Española de las JONS. Estos dos partidos, que no obtienen representación parlamentaria, recomiendan votar a AP en aquellas provincias en las que no presentan candidaturas. |